25 de julio de 2010

21 de agosto :: TALLER DE SEXUALIDAD PARA MUJERES

ANDROPAUSIA

PRENSA ANDROPAUSIA

CRITICAN NUESTRO BLOG

                                                       Publicado en: www.psicosesion.com


PSICOSEXUAL
(Parte I)

Hoy le ha tocado el turno a psicosexual.com. Psicosexual es un blog que se dedica a divulgar información sobre sexualidad entendida en toda su complejidad como un aspecto propio de cada ser humano desde que nace hasta que muere. Desde ese punto de vista no solo brinda información sino que hace hincapié en la vivencia propia de la persona y como influyen sus emociones, estados de ánimo, temores, deseos, es decir la vivencia subjetiva individual en lo referente a la sexualidad y el sexo. Ya desde la denominación de la página “Psicosexual” (muy bien elegido por sus autoras) alude a la complejidad de la sexualidad misma donde cuerpo-mente es entendido como un “todo” sin disociaciones instrumentales.
Lo que se busca con este blog es crear un nodo en la red donde tanto profesionales como usuarios comunes puedan encontrar información sobre la temática de la página.
Las autoras son Paula Pérez G. y Andrea Florenzano A., ambas psicólogas Chilenas lo cual es bueno para quien desee entrar a la página ya que el nivel de los colegas Chilenos es muy bueno académicamente hablando. La iniciativa que han tomado es buena. El sitio aunque no carece de profesionalismo tiene un toque muy personal. En el no solo encontraremos información, sino que también tendremos a disposición recomendaciones personales de las autoras, como películas, libros, otras páginas y mas (destaco las caricaturas, muy buenas).
La información se publica en promedios mensual, la calidad y variedad es muy buena, a mi personalmente me gustó mucho aunque me dejó con ganas de más, creo que en caso de que las autoras puedan hacerlo cambiaría la periodicidad de publicación, que está buena pero se agota (uno cuando está leyendo no quiere que termine).
En Psicosexual podemos encontrar todo tipo de temas relaciondos a la sexualidad, infidelidad, información para los padres, videos de interés y más.
Para ir cerrando esta primera parte del artículo queríamos mencionar que nos hace en falta en la página categorías para poder navegar de una forma mas ordenada. La única forma que encontramos para navegar es con las típicas entradas mas antiguas o recientes, y el archivo, indudablemente lo que se puede echar un poco en falta son categorías que nucleen las notas para facilitar la información a quien entra y tener una referencia de la info con la que disponemos.
Recuerden que la próxima semana continuamos con este Análisis, hasta el Miércoles siguiente

PARTE II

Esta es la segunda y última parte del análisis que comenzó la semana pasada.
Ya vimos la página que nos gustó, y hablamos sobre su contenido. Hoy vamos a dar un pequeño giro y les vamos a contar de primera mano (por las autoras de psicosexual.com) cuales fueron las razones por las que iniciaron este proyecto.
Tanto Paula Pérez G. como Andrea Florenzano A. fundaron y trabajan junto con otro socio centropss.com.
Centropss es un centro donde se trata diversas disfunciones sexuales tanto individuales como de pareja. En Chile existen pocos lugares que se especializan en el área, y por ende existe una escasees de recursos para poder informarse y o para poder tratar las distintas problemáticas.
Además estas temáticas suelen ser tabú en la mayoría de las sociedades modernas (aunque cada vez menos), por lo que iniciar este tipo de emprendimientos suele ser todo un riesgo y se necesita de mucho valor y de una constante actualización. En centropss no solo encontraremos el aspecto psicológico sino que también se cuenta con urólogos y ginecólogos lo que transforma al centro en una clínica completa especializada en sexualidad (y obviamente también se trata el aspecto afectivo que muchas veces es el causal de la disfunción).
Y a donde entra psicosexual.com en todo esto?. Psicosexual es un blog que cubre tres aspectos en el proyecto:
1- Permite desmitificar y culturizar la sexualidad.
2- Permite que los pacientes del centro PSS estén informados y en contacto.
3- Permite generar vínculos con otros especialistas al rededor del globo.
Además se pueden ver trabajos propios de las autoras, donde el blog cumple el rol de difusor permitiendo publicar información actualizada.
Como verás estimado lector, detrás del blog hay un importante trabajo que se realiza desde Chile, pero que sin duda alguna podemos disfrutar desde todos los rincones del mundo, por lo que te invitamos a que lo visites y lo disfrutes.

25 de abril de 2010

Expectativas contemporáneas en terapia sexual: síntoma y realidad.



En la clínica de las dificultades de la sexualidad nos encontramos que, como en muchos otras dimensiones de la vida cotidiana, las personas nos piden respuestas “lo más rápidas posibles”, agregando, con variaciones, demandas tales como: ojalá la terapia no demore mucho tiempo, lo menos posible, ni mucho esfuerzo. Solemos escuchar: “Ojalá existiera una pastilla y ya”, pero luego suele agregarse que se prefiere evitar fármacos ni son bien recibidas las solicitudes de interconsultas médicas o psiquiátricas.
Estas peticiones, que aparecen tan recurrentes en el ámbito de la terapia en general, y más aún en la terapia sexual, translucen tanto nuestra tendencia modernista, contemporánea, de querer todo “ahora y ya”, así como un gran malestar al momento de consultar: vergüenza, sufrimiento, temor, dificultad para confiar en las propias capacidades de cambiar, de comunicar e intimar. Usualmente todos estos factores que aparecen en el momento de la petición de ayuda, en su forma y contenido, veremos que han jugado un rol importante al instalarse el síntoma sexual en particular (ya sean problemas de deseo sexual, control eyaculatorio, dificultad para mantener la erección o lograr el orgasmo). En general, hoy en día, tendemos a damos poco tiempo para las actividades que nos gustan, o queremos hacerlas siendo ya expertos, sin pasar por crecimientos, sin fracasos ni empates ni malos ratos. Así es difícil poder conocer con mayor dominio y profundidad la propia sexualidad e intimidad de modo individual y real. Con poco tiempo en general solo accedemos a lo general, sin herramientas para interiorizar o incluir la particularidad.
Lamentablemente desde la postura de la rapidez e inmediatez no es fácil- y tal vez solo imposible - lograr ni una sexualidad placentera, ni menos una trabajo terapéutico de lo sexual realista.
El desarrollo del erotismo y sexualidad del individuo es un proceso. Y cuando aparece un síntoma que, obstaculizando la respuesta sexual de la persona, genera sufrimiento y dificultades individuales o de pareja, debemos tomarnos un tiempo para preguntarnos cómo ha aparecido, qué función está cumpliendo, qué nos está diciendo de esta persona, su situación actual y de la dinámica de sus relaciones. Cuando podemos trabajar estos temas, darnos el tiempo de entender el contexto, el trabajo con el síntoma es mucho más eficiente y sólido que si nos embarcamos un combate a ciegas corriendo contra el tiempo y saltándonos las emociones, temores y pensamientos, obviando a la persona, centrándonos en la cosa.
A ciegas, contra el reloj, no hay terapia sexual posible. Hay tal vez erecciones y orgasmos, pero poco crecimiento, y nada de trabajo.

30 de julio de 2009

PUNTO P: LA POLÉMICA DEL PUNTO G


¿Existe o no el punto G? El mayor estudio realizado hasta la fecha sobre medicina sexual lo pone en duda. El estudio concluye que el Punto G no es más que un mito alimentado por las revistas y los terapeutas sexuales. PÚBLICO.ES - Londres - 05/01/2010 10:03
El King's College of London ha realizado un estudio sobre la sexualidad de 1.800 mujeres y ha llegado a la conclusión de que el punto G no existe.
El documento, que es el mayor compendio de este tipo desarrollado hasta la fecha, va más allá y afirma que esa supuesta zona del cuerpo no es más que un producto de la imaginación de las mujeres alimentado por terapeutas sexuales y revistas.
Según informa hoy la BBC, para llegar a esta conclusión, el equipo londinense entrevistó a grupos de mujeres gemelas idénticas y no idénticas.
Los investigadres esperaban que en el caso de las hermanas idénticas, si una decía tenerlo, la otra respondiera de la misma manera ya que comparten los mismos genes.
El resultado, sin embargo, no fue este y las gemelas idénticas no compartían esta zona erógena más que las gemelas no idénticas entrevistadas y que sólo comparten la mitad de sus genes.
El estudio entrevistó a mujeres gemelas idénticas y no idénticas para elaborar sus conclusiones
Uno de los coautores del estudio, el profesor Tim Spector, dijo que "las mujeres podrían argumentar que el tener o no punto G depende de la dieta o del ejercicio, pero de hecho, es imposible encontrar una sola prueba real".
Presión añadida
Su compañera de trabajo, Andrea Burri dijo además que existe una preocupación en que las mujeres que dicen no tener punto G se sientan inferiores o raras, por lo que para ella, "es una irresponsabilidad hablar sobre la existencia de algo que nunca ha sido probado y que presiona tanto a mujeres como a hombres" a la hora de mantener relaciones sexuales.
La sexóloga que ha ayudado a popularizar el punto G afirma que el estudio es incompleto
Para la doctora Petra Boynton, psicóloga sexual de la University College London, "es bueno buscar el punto G, pero no hay que decepcionarse si no se encuentra. No debería ser el único objetivo, porque cada uno es diferente".
Sin embargo, la sexóloga Beverley Whipple, que ha sido una de las personas que más ha ayudado a popularizar la existencia del punto G, cree que el estudio es "incompleto". Para ella, los investigadores no han tenido encuenta las experiencias de mujeres lesbianas o bisexuales y no han tenido en cuenta los efectos de tener diferentes parejas sexuales con distintas técnicas a la hora de hacer el amor.

OTROS ARTICULOS PUNTO G


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EL ARQUETIPICO DON JUAN: Y SUS MUJERES


Comenzar a hablar de los donjuanes se hace difícil, por la complejidad del tema en sí, porque mucho se ha escrito ya sobre ellos, pero, fundamentalmente por las diversas aristas que este tema posee. Es por esta razón que comenzamos este artículo con una invitación a escuchar una canción del cantautor español Joaquín Sabina sobre un donjuan, que incluye además, una interesante introducción de "una mujer que ama demasiado”. Para esto, les pedimos que pinchen el siguiente link, y lo abran en una nueva ventana:
http://www.youtube.com/watch?v=k2ZU8Ih6mwI&feature=related
...
"...y sin embargo cuando duermo sin ti, contigo sueño...y con todas, si es que duermes a mi lado...."
En creaciones literarias encontramos plasmada la existencia de un personaje, Don Juan, el que parece hallarse también en el inconsciente colectivo de hombres y mujeres. Enamoradizo, pendenciero, seductor, cruel, adorable, inescrupuloso, destructivo, dominante, insensible, embaucador, narciso…. Tirso de Molina, escribe su historia en el siglo de oro, “El Burlador de Sevilla y el convidado de piedra”. Desde entonces, este mítico personaje se ha re- escrito literariamente, crando cada época a su característico Don Juan, plasmándose también de un modo u otro en nuestro inconsciente. En 1844, José Zorrilla se surte de esta historia para escribir “Don Juan Tenorio”, un truhán, libertino que presume de sus conquistas, que sin escrúpulos juega con los sentimientos de las mujeres que creen y confían en su amor. Que actúa siempre provocado por los (para él) nunca inalcanzables retos. Es del “Don Juan” de Zorrilla al que nos referiremos, el mismo Don Juan de Marco, de la película protagonizada por Johnny Deep y Marlon Brando. Ese que al final de la obra, tiene un vuelco importante en su actuar al enamorarse de doña Inés. En el imaginario colectivo se tiende a caracterizar a un “donjuán” por su afán incesante de conquistar y de seducir. Seducen con su energía avasalladora y su palabra determinante. En ocasiones desde la psicología se le llega a plantear como una compulsión por la seducción. Sus relaciones se disuelven tan pronto se ha conquistado a su objetivo. La pareja contribuye simplemente a la afirmación de su yo. Apenas ellos realizan su conquista, disminuye el impulso narcisista. Ahora, esta conquista se vuelca a su dimensión de normalidad. Puede comprometerse, pero transitoriamente, porque tarde o temprano una relación seria comienza a ser percibida como amenazante. Entonces, o se adelanta al abandono, o desaparece repentinamente. Autores como el psicólogo S. Peele, define a los donjuanes como adictos, en tanto define a la adicción como “ una experiencia nacida de la respuesta subjetiva de un individuo a algo que para él tiene un significado especial, algo que le da tanta seguridad y confianza que sin ello no puede vivir”. Aunque mucho, repetimos, se ha escrito y reescrito sobre Don Juan, ya sea desde la literatura o desde la psicología, resulta sumamaente interesante hacer preguntas respecto a estas repeticiones, que permiten la diferencia y pensar lo general versus lo individual. Dejamos planteadas a partir de ahí las siguientes preguntas: ¿Qué se repite y qué muta entre cada re-escritura literaria del Don juan? ¿Qué se borra con el cambio de titulo del burlador de Sevilla y el convidado de piedra al Don Juan Tenorio? ¿Cómo se acerca, mezcla e hibridiza la figura de Don Juan con la de Casanova? ¿Cuál es el nombre del Don en esta obra? ¿Es lo intraducible, el nombre propio? ¿Qué rol juega el Don... el dar lo que no se tiene a quien no lo quiere, como en el amor? Como a sus mujeres, la reflexión en torno al mito, fantasma y donesjuanes no nos invita, nos obliga.
Hablemos de la mujer de un donjuan
Un donjuán es capaz de encantarnos, conquistarnos y seducirnos. Puede descolocarnos y llevarnos a perder la cabeza. Un donjuán tiene la capacidad de decirnos justo la frase precisa y perfecta que hace que nos sintamos deseadas. Hace que olvidemos las preocupaciones y ocupaciones del día a día. Un donjuán nos despierta el deseo. Nos activa las fantasías. Pero….es “un donjuán” y si jugamos en su juego debemos tener clara la etimología de esta palabra. Pese a todo esto, hay mujeres que se enamoran de ellos, llegando incluso a “perder la cabeza”…
“Me lo dijeron mil veces, pero nunca quise poner atención, cuando llegaron los llantos, ya estabas muy dentro de mi corazón. Te esperaba hasta muy tarde, ningún reproche te hacía, lo más que te preguntaba, era que si me querías…. Sin que tú notaras la cruz de mi angustia solía cantar: “Te quiero más que a mis ojos, te quiero más que a mi vida, más que al aire que respiro…eres mi vida y mi muerte…no debía de quererte, no debía de quererte, y sin embargo, te quiero….”
Para referirnos a estas mujeres nos centraremos en el concepto empleado por el terapeuta familiar Robin Norwood, el de “las mujeres que aman demasiado” (1985). La raíz de este concepto viene luego de que Norwood trabajara por años con esposas de todo tipo de adictos (al alcohol, al trabajo, a las drogas, al sexo, al juego). Para él, estas mujeres pasan a convertirse en adictas a estos hombres adictos. Una mujer que ama demasiado determina sus relaciones “en base a la necesidad de ser necesitadas”. Buscan personas a las que puedan cuidar y ayudar. Tienen poca conciencia de sus necesidades y de sus deseos, porque están centradas en los deseos y necesidades del otro, así como en buscar distintas y nuevas estrategias para “cambiarlos”, para “salvarlos”, ya que están seguras de que si ellos cambian, ellas obtendrán como recompensa, su anhelado amor. Creen en este cambio, y creen que de ellas depende, y es por esta razón que justifican y perdonan, llegando incluso a culparse a sí mismas por las actitudes de ellos. A la base, hay carencias importantes que las han llevado a construir un concepto errado del amor. Creen que no merecen ser amadas, tienen un autoconcepto muy deteriorado y una autoimagen negativa. Dependen de su pareja para lograr una sensación de valor personal, y no tienen la facultad de relacionarse en planos de igualdad. Temen tanto al abandono y a la soledad, que son capaces de soportar denigraciones y abusos. Finalmente sus estrategias de autoengaño y el mecanismo de defensa de la negación terminan por anularlas.
“Si un individuo es capaz de amar productivamente, También se ama a sí mismo, Si sólo sabe amar a los demás, No sabe amar en absoluto” (Erich Fromm en “El Arte de Amar”, 1956)
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Autoras del Artículo: Paula Pérez, Andrea Florenzano
* foto de: www.gettyimages.com

18 de marzo de 2009

El ejercicio de las fantasias


Los adelantos científicos en anatomía, fisiología, y disciplinas afines, que cobraron mayor fuerza a partir de la segunda mitad del siglo pasado, han aportado al entendimiento de importantes procesos de la sexualidad humana, principalmente respecto a lo que en el ámbito de la sexología se conoce como “la respuesta sexual” que contempla diversas fases tales como excitación, meseta, orgasmo y resolución. Los avances y desarrollos, que a partir de entonces se han generado en la sexología, han constituido un aporte fundamental para el trabajo respecto a temáticas sexuales.

Existen también aportes que subrayan la temática del cuerpo y sexualidad desde otra mirada, contribuyendo a abordar de modo más integral la complejidad de la sexualidad. Estas contribuciones apuntan a dimensiones muchas veces menos objetivables de la vivencia sexual. Nos ayudan, por ejemplo, a entender qué puede influir en una sexualidad insatisfactoria cuando se descarta causalidades físicas o médicas en quien consulta.

Y es que no sólo a los músculos les puede hacer falta flexibilidad y ejercitación. Sino que encontramos, en ciertas ocasiones, rigidez que no es muscular sino relativa a nuestras creencias, pensamientos, imágenes y fantasías sexuales.

Un elemento fundamental en el cómo se vivencia nuestra sexualidad es la fantasía. El tema de las fantasías y su papel en relación a la sexualidad es un tema amplio y no libre de discusiones en el ámbito profesional, además de presentar particularidades según cada caso.

En términos didácticos podemos hablar de diversos tipos de fantasías, respecto a las cuales tenemos distinto nivel de conocimiento y dominio. Aquellas más arraigadas en lo inconsciente, que tienden más bien a dominarnos - en tanto no tenemos un conocimiento claro de ellas- pueden ser pensadas como “fantasmas”. Estos fantasmas usualmente influyen en el ejercicio de nuestra sexualidad de modo determinante pero poco evidente para nosotros mismos. Muchas de las disfunciones o problemáticas sexuales que observamos en la clínica tienen algún tipo de relación con estos fantasmas que no han sido debidamente trabajados o resueltos a lo largo de nuestra vida. Así mismo, no es infrecuente observar que son estos fantasmas no resueltos los que inhiben un desarrollo y ejercicio de fantasías sexuales que pueden eventualmente estimular y enriquecer la vida sexual.

Las fantasías sexuales que usualmente experimentamos de modo más nítido y consciente, que suelen estar relacionadas con la imaginación, o bien al “soñar despierto”, son también fundamentales en la formación del erotismo. Estas constituyen un espacio imaginario donde la ficción puede promover novedad, inducir la excitación, estimular el juego y potenciar el acto sexual.

Ahora, cualquier rigidez en torno a las fantasías, ya sea su ausencia o su exceso podría producir, en lugar de un enriquecimiento de la vida sexual, una dificultad.

Como ya hemos mencionado, las fantasías sexuales son un elemento importante para una satisfactoria vida sexual, además de ser un recurso frecuente en la sexualidad de las personas. A pesar de ello, se observa que algunas personas temen a sus fantasías, lo que usualmente dice relación con la idea de que querrán llevarlas a la conducta, y cuando estas fantasías transgreden lo que las personas se permiten a sí mismas se genera temor y culpa. Es por esto, que en ocasiones se inhibe la producción de fantasías, restringiéndose así, el repertorio sexual. Es importante señalar que no sólo se inhibe su comunicación con otros (la pareja por ejemplo), sino que su propia producción y desarrollo.

También encontramos en ciertos casos fantasías cargadas de ansiedad que muchas veces hacen fracasar la experiencia sexual. En el ámbito de la clínica sexual es frecuente observar fantasías plasmadas de ansiedad de rendimiento, donde el énfasis está puesto en el resultado y en las expectativas por sobre el disfrute del proceso.

En definitiva, en el contexto de la sexualidad y su ejercicio es tan importante estar en forma en la dimensión física de nuestra corporalidad, como en la dimensión de las fantasías que estimulan su erotismo.

31 de enero de 2009

VAGINISMO


PS. PAULA PÉREZ G.
Publicado en Revista "En Forma", Enero 2009
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Cuando hablamos de vaginismo nos referimos a un tipo de trastorno de la sexualidad, catalogado dentro de los trastornos “por dolor”. El vaginismo implica una contracción involuntaria (espasmos musculares) del primer tercio de la vagina que impide la penetración en distintos grados, llegando incluso a impedir la realización de exámenes ginecológicos.
Este trastorno conlleva un malestar significativo tanto en la mujer como en su pareja, puesto que implica imposibilidad de llevar a cabo el coito con penetración vaginal. Este “cierre” de la vagina, metafóricamente podría llegar a interpretarse como un límite que funciona defensivamente frente a algo que se percibe como una amenaza.
En la mayoría de los casos, el dolor sentido por las mujeres que poseen este trastorno, no es selectivo, es decir, no varía con una u otra pareja ni varía en uno u otro contexto o circunstancia: se da más bien, de manera generalizada.
Se debe evaluar que el dolor no responda, al menos exclusivamente, a factores de causalidad orgánica (infecciones, endometriosis, desgarro del himen, etc.). Habiendo hecho este descarte, es factible pensar entonces, que el problema pueda deberse a causas psicológicas.
Hablar de causas psicológicas comunes para quiénes tienen este trastorno es complejo, fundamentalmente porque el papel de lo subjetivo acá es primordial. Sin embargo, se puede hablar de ciertos factores predisponentes que pueden tener que ver con factores individuales de la historia de la mujer, tales como haberse criado bajo una educación muy represiva, haber vivido situaciones infantiles traumáticas, represión del contacto corporal, miedo a quedar embarazada, entre otros.
En estos casos es la ansiedad la que toma el papel protagónico produciendo estas contracciones, operando a la base un mecanismo de protección relacionado con la percepción de amenaza (a la penetración).
Es fundamental que, luego de descartar causas orgánicas y médicas, quien posea este trastorno inicie un tratamiento psicológico, con el fin de dilucidar las causas a la base y poder determinar un adecuado plan de acción y tratamiento.

10 de noviembre de 2008

Sexualidad …De ( ser) Padres

Ps. Andrea Florenzano A.

A pesar de que hablamos y tenemos palabras para comunicar, muchas veces damos las cosas y asuntos por sentados y seguimos marchando. Así como, por ejemplo, podemos dividir el mundo humano en hombres y mujeres basándonos en una diferencia anatómica, y no siempre hablamos de ello (y como esto influye tanto en nuestra sexualidad en general como en el acto sexual mismo), podemos también dividir a nuestra especie en quiénes han sido padres y quiénes no... En quiénes tienen hijos, y quienes aún siguen siendo hijos, y como esto puede llegar a atravesar la experiencia de nuestra sexualidad.
Dentro de esta problemática está por ejemplo la temática en relación a cómo interactuarán en el proceso de ser padres por primera vez, momentos como el embarazo, parto y el puerperio en la vida sexual de la pareja.
Poco hablamos de ello. Y en muchas ocasiones, un paso importante en estos casos para poder retomar o activar una sexualidad satisfactoria, es justamente hablar.
Pero no son muchos los que se preguntan – y menos aún quienes conversan en pareja - los temores y dudas respecto a cómo influirá la llegada de un hijo en la relación de pareja y en la vida sexual.
Incluso, para no hablar, tendemos a anatomizar, y dar por sentado que los cambios posiblemente se circunscriben a todo aquello que tiene relación con los cambios corporales y hormonales de la mujer durante el embarazo, luego la lactancia y más tarde la infinita crianza.
Pero biología siempre habrá. Y aunque estamos lejos de saberlo todo, sabemos que la sexualidad es más que biología, y que la pareja incluye a un otro.
Entonces, ¿Qué pasa con el cuerpo de la mujer? ¿Qué pasa con sus temores? ¿Qué moviliza en ella esta nueva relación materno filial, y este nuevo rol?. Y luego, ¿Cómo se inmiscuye el hombre en todo esto? ¿Qué se moviliza en él? ¿Cuáles son sus fantasías y temores?
Si bien es cierto, no existe un caso igual que otro. Pero podemos inferir ciertos elementos comunes que nos permiten aproximarnos a la problemática de cómo la experiencia de ser padres primerizos puede impactar la relación de pareja movilizando desafíos diversos, incluyendo el plano sexual.
El primer embarazo y parto son experiencias novedosas. Físicamente se pone en marcha un aparataje que nos parece desconocido, y psíquicamente se despliega el desafío de volverse madre.
Durante el puerperio, tras el parto, el engranaje biológico levantado durante el embarazo comienza un proceso involutivo volviendo el cuerpo de la mujer a un estadio anterior al del embarazo (salvo en lo que respecta a la glándula mamaria que experimenta un gran desarrollo para cumplir su rol en la lactancia). Pero psíquicamente asistimos a un proceso subjetivo que deviene un cambio significativo, cambio que va mucho más allá de la adopción de un nuevo rol.
El nuevo estatuto de madre impacta la vida psíquica tanto de la mujer como la dinámica de pareja e influirá en la vivencia que ésta tenga se su dimensión sexual y erótica.
Aunque las problemáticas sexuales después del parto y puerperio no son infrecuentes, es importante mencionar que responden a una amplia gama de problemáticas en tanto síntomas. En muchos casos estas problemáticas no constituyen una disfunción sexual, siendo, o bien pasajeras, o de fácil tratamiento, por lo que es importante comunicar su insistencia por ejemplo al ginecólogo o médico tratante.
En otras ocasiones, la problemática sexual (como puede ser por ejemplo, una disminución del deseo sexual) podría apuntar a una conflictiva más amplia, como lo podría ser una depresión post parto, o bien apuntar a hacerse cargo de conflictivas de pareja que no habían sido abordadas o no se habían manifestado.
En definitiva, en esta importante etapa vital que significa el transformarse en padres, el proceso de devenir padres, la sexualidad puede resultar tanto un espacio potencial para seguir el crecimiento en pareja como un importante indicador de las problemáticas de adaptación de esta. Un espacio que no pierde su valor, pero que no se debe descuidar
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Deseo Sexual y algunas de sus problemáticas

Ps. Paula Pérez G.
Publicado por Revista En Forma, Noviembre, 2008
La disminución del deseo sexual se caracteriza por la existencia de quejas sobre pérdida de interés en la sexualidad, por disminución de fantasías sexuales y eróticas, y por una baja frecuencia de actividad sexual. Se produce una disminución en el impulso sexual, y por tanto, una disminución de la atracción frente a la posibilidad de tener contactos de carácter sexual.
Esta problemática sexual es cada día más frecuente de observar en alguno de los miembros de la pareja (tanto en hombres como mujeres), y, las razones por las cuales esto ocurre son múltiples, y de mantenerse pueden llegar a producir una disfunción propiamente tal.
Generalmente, esta dificultad comienza a situarse lenta, silenciosa y discontinuamente y el cómo la pareja lo afronta es fundamental. Es su abordaje lo que marcará la diferencia.
Algunas parejas, al detectar que algo está ocurriendo, se sientan a conversar y evaluar la situación decidiendo muchas veces solicitar ayuda profesional, otras parejas, en tanto, no comparten sus sentimientos y preocupaciones, callando y viviendo silenciosamente su malestar y angustia.
En ocasiones, la pareja, herido (a) por el contacto rechazo, prefiere evitar las insistencias, esperando quizás que “todo vuelva luego a la normalidad”. Una alternativa (y un posible riesgo) es comenzar “por mientras” una dinámica en donde se produce una especie de relación fraternal, en donde ambos terminan conformándose con una relación basada en la ternura. Se acepta la falta de sexo, valorizando más todo “lo otro” que tiene con su pareja minimizando así la importancia de lo que no tiene. El punto cuestionable acá, es pensar que esta dinámica comienza a darse no por mutua opción ni por una decisión tomada a conciencia, sino que es circunstancial, y se da por falta de comunicación, de confianza y/o por una disfunción sexual no asumida, no tratada y mal manejada en pareja.
Frente a la disminución del deseo sexual en alguno de los miembros de la pareja, es fundamental un trabajo psicoterapéutico de carácter individual o en pareja.
El trabajo en pareja es de suma importancia en este tipo de disfunción, partiendo por identificar cuál es la función que esta cumpliendo el problema del deseo en la pareja (la función del síntoma). Este síntoma podrá ser decodificado y entendido en su manifestación y en su estabilización al observar en qué contexto relacional aparece. De esta manera se puede evitar el adjudicar la culpa netamente al otro miembro de la pareja y entenderlo como algo compartido.
El tema de la intimidad acá juega un rol fundamental pues en muchas ocasiones se dan dificultades en este ámbito que finalmente impedirán cualquiera posibilidad de funcionalidad en la pareja. Es importante trabajar en la reconstrucción de ésta, identificando por ejemplo, los códigos existentes en la seducción, las claves que conducen al acto sexual, el acto sexual mismo también cómo se desarrolla la etapa post-coito. En este sentido, lo que se requiere lograr luego de revisar en pareja los diferentes componentes de la intimidad, es intentar avanzar más allá del nivel conceptual logrando generar nuevas ideas y actitudes hacia la intimidad en un nivel comportamental viendo de qué manera cada uno de ellos podrá implementar estas ideas.
Por último, es muy importante aprender en pareja a mantener vivo el deseo. Valorar el sexo como algo positivo sin poner ningún tipo de imposición como por ejemplo son las de rendimiento, metas o frecuencia, otorgando así la posibilidad de experimentar placer de manera más libre. Darse la posibilidad de incrementar la expresión de afectos y de sentirse bien ante contactos no demandantes, por ejemplo darse la oportunidad de simplemente tener juegos sexuales sin que necesariamente el fin sea la penetración y el posterior orgasmo. Trabajar estimulando los sentidos puede también ayudar al intentar re-encantarse con cosas simples como olores, el mirarse o bien la respiración, todas cosas que van quedando cada vez más postergadas por el hecho de vivir el día a día de manera tan rápida y mecánica. El conversar juntos sobre algunas de las fantasías y expectativas sexuales de cada uno y hablar sobre lo que se siente o se desea en un clima de acogimiento y de confianza puede ayudar a mejorar también la vida sexual.

31 de agosto de 2008

¿FRECUENCIA O SINTONÍA?


ARTÍCULO REVISTA EN FORMA MES DE JULIO

PS. ANDREA FLORENZANO
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Claudia está muy preocupada por que desde que se casó hace algunos meses, siente que su marido cada vez la evita más. Ella teme tomar la iniciativa, pues cree que tal vez él está demasiado cansado por la presión del trabajo y las cuentas y prefiere no agregarle tensión extra. Sin embargo pasan los meses y cada vez están más distantes, ya no sólo en la cama sino en lo cotidiano. Tanto es así que casi no logran compartir momentos juntos en su hermoso departamento por el que ambos trabajan tanto.

Patricia teme no estar haciendo feliz a su esposo, “el siempre quiere estar con migo, pero yo no puedo todos los días”. Intenta evitar el encuentro sexual y compensarlo con otras actividades, “cocinarle lo que le gusta, invitar a sus amigos, salir a sus lugares preferidos” pero está cada vez más cansada y no sabe cómo decírselo “siento que si le digo la verdad va a pensar que ya no lo amo”.

Ambas, como muchas otras personas, se preguntan en su situación actual respecto a su vida sexual: ¿Cuánto sería lo necesario?, ¿cuánto sería lo normal?, ¿cuánto está bien?. Preguntas que muchas veces son realizadas en solitario, y que posiblemente no encuentrn respuesta o solución en un número predeterminado.
Según datos estadísticos respecto a este tema el promedio de frecuencia sexual en chilenos es de 2.3. Promedio que varía considerablemente ente países (Informe Durex, 2005).
En lo cotidiano también vemos que cada pareja tiene su promedio de frecuencia sexual. Y así como en cada país podríamos preguntarnos si están contentos con su frecuencia podríamos preguntarle a cada pareja si está contenta con la suya. Y encontramos, a nivel de la clínica, respuestas muy dispares respecto a la frecuencia con que una pareja se siente satisfecha o insatisfecha. Del mismo modo, dentro de una misma pareja una frecuencia determinada puede ser satisfactoria para uno de sus miembros e insatisfactoria para otro. Además, cabe mencionar como fundamental, que tanto la pareja como las personas quiénes la conforman, pueden ir variando en sus preferencias y gustos respecto a la incursión sexual en el tiempo. Se siguiere entonces que más que encontrar un número, es importante para la pareja crear y elaborar un modo de sintonizar una actividad sexual que les permita a ambos disfrutar en este plano.
Para recuperar o lograr la sintonía en este plano son varias las herramientas a las que puede recurrir una pareja. Reflexionar respecto a las propias necesidades, aprender a comunicárselas al otro y también, escuchar las de la pareja…Y sobre esto negociar y experimentar. Es altamente probable que si no estamos logrando lo que queremos es por que la estrategia que utilizamos no es ya, o a dejado de ser, la adecuada.

En ocasiones la interacción de la pareja está bastante dañada o saturada y tal vez es necesario preguntarse en estos casos si se beneficiarían del trabajo con un especialista.

Así es posible plantear como un sano ejercicio, que cada vez que nos veamos preguntando por el “Cuánto deberíamos” en relación a la actividad sexual, traer la pregunta de ¿cuándo, cómo y dónde querríamos?.

30 de agosto de 2008

EYACULACIÓN PRECOZ. Entrevista Diario La Nación a Urólogo Cristián Palma

Para el urólogo Cristián Palma, del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, no hay una acepción universal para catalogar la eyaculación precoz. Para el especialista, una de las definiciones más usadas es"eyaculación persistente o recurrente con mínima estimulación sexual, antes, durante o poco tiempo después de la penetración y antes que la persona lo desee", asegura.
El urólogo asegura que la eyaculación precoz la padece cualquier hombre que presente un intervalo eyaculatorio intravaginal menor a un minuto por lo menos el 50% de las veces. Manifiesta, por otra parte,que los estudios epidemiológicos sugieren que la eyaculación precoz constituye la disfunción sexual masculina más prevalente, y la que causa graves repercusiones psicológicas "Quiénes la padecen se sienten abrumados por su problema, y éste se transforma en una verdadera obsesión y una importante causa de depresión, incluyendo crisis con conflictos familiares y de pareja", asevera. Para el especialista esta situación podría ser primaria, desde el inicio de las relaciones sexuales y con un componente genético asociado. Explica que el tratamiento para la eyaculación precoz se basa principalmente en el tratamiento farmacológico indicado por un médico, que puede ser combinado con un tratamiento sicológico. "Es un tratamiento oral con fármacos que se ocupan también para la depresión".
Está demostrado que el uso agudo y crónico de estos fármacos aumentalos niveles de serotonina. Según estudios en animales, la eyaculaciónprecoz sería producto de la hipersensibilidad de un receptor llamado 5HT1A, cuya activación disminuye la serotonina en la neurotransmisión.
Estos fármacos se pueden ocupar diariamente o antes de cada relaciónsexual, según el doctor.
El resultado del tratamiento es variable, pero tiene éxito en el 60-70% de los casos. Es preciso sumar a especialistas de distintasáreas urólogos, psicólogos , y el tratamiento debe sostenerse por varios meses.
El urólogo Cristián Palma dice que el tratamiento está basado en el uso de fármacos (cuando es necesario) y en un tratamiento psicológico.

Sepuede encontrar más información en la página http://www.centropss.com/

1 de julio de 2008

El Uso de "Juguetes Sexuales" en TERAPIA SEXUAL


Ps. Paula Pérez G.

Según el Diccionario de la Real Academia Española, se le llama masturbación a la “estimulación de los órganos genitales o de zonas erógenas con la mano o por otro medio para proporcionar goce sexual”.
Los orígenes o etiología de la palabra derivan de la palabra “manu stuprare” que significa cometer una violación del propio cuerpo con la mano. Por lo que, es fácil apreciar que ya incluso la palabra misma viene cargada negativamente, y para que hablar del acto, el cual fue catalogado durante muchos años como una práctica burda, pecaminosa y nociva para diversos ámbitos de la salud. El broche de oro fue puesto en el siglo XVIII por el médico suizo Samuel Tissot en su libro “El Onanismo”, en donde listaba una serie de enfermedades producidas producto de la masturbación -muchas de las cuales terminaban en muerte- . Algunos ejemplos: Crisis histéricas, Ceguera, Esterilidad, Demencias, Impotencias, Tuberculosis y caída del pelo. Además, se escuchaban creencias populares (algunas todavía vigentes) acerca de la aparición de pelos en las manos o verrugas en los testículos producto de las prácticas masturbatorias.

A partir de los años 50 las investigaciones sobre comportamiento sexual humano realizadas por Alfred Kinsey comenzaron a desterrar aquellos viejos mitos, y dieron que hablar. Plantearon que el 62% de las mujeres de su muestra tenían experiencias de masturbación. Tanto él, como posteriormente los terapeutas Masters y Jonson mencionaron los beneficios de la masturbación en tanto que las mujeres que realizaban dicha práctica tendrían mayores posibilidades de alcanzar un orgasmo en sus relaciones sexuales.

Hoy en día, los profesionales de la salud estamos al tanto de estos beneficios. El vivir la sexualidad con naturalidad favorece una mayor conexión con nuestro cuerpo y por tanto con nuestros deseos, necesidades y fantasías. El acto de la masturbación nos permite aprender más acerca de nuestro propio cuerpo, nuestros tiempos, nuestros gustos y sobre la misma respuesta sexual.

Como plantea la definición expuesta al comienzo del texto, la masturbación puede realizarse con la mano, o bien, con otro medio. Uno de esos "otros medios" son los llamados juguetes sexuales, siendo el principal y el más común el vibrador.

El vibrador es un aparato que se utiliza durante el acto sexual o durante la masturbación. Hay de diferentes tamaños y diversos materiales. El dr. británico Mortimer es considerado el padre del vibrador por haber inventado el primer vibrador de baterías en 1880. La meta era utilizarlo en el consultorio médico como una herramienta terapéutica para combatir lo que en la época victoriana se conocía como histeria. Previamente, el tratamiento era que los médicos acariciaran manualmente a la paciente hasta hacer que alcanzaran el orgasmo (1).

Hoy en día el uso de "juegos sexuales" es parte del proceso terapéutico en múltiples terapias sexuales. Su indicación dependerá de factores tales como el tipo de disfunción sexual que se presente, el sistema de creencias del paciente (y del terapeuta), y los objetivos que se deseen lograr.

En el caso de los mencionados vibradores /dilatadores, éstos pueden ser recomendados principalmente para mujeres que presenten trastornos del dolor (vaginismo, dispareunia). Se recomienda a las mujeres comenzar con este tratamiento lentamente partiendo por una estimulación clitoridea e ir viendo lenta y gradualmente la posibilidad de introducción del vibrador en la vagina, hasta eventualmente llegar a acomodar un vibrador /dilatador del tamaño de un pene o de un espéculo (usaso por los ginecólogos) sin sentir dolor.

Su uso es también recomendado para mujeres con disfunción orgásmica con el fin de ir probando gradualmente diversas zonas a estimular, diversas posiciones de éste, diversas velocidades y ritmos.

En todo esto, lo más importante es que la mujer entienda el objetivo del uso de éste como parte de su terapia, y logre crear el contexto adecuado para así sentirse en confianza y segura para dejar fluir las sensaciones, emociones y sentimientos que esta experiencia le traiga.



* En Santiago se pueden adquirir "juegutes sexuales" de un modo discreto y confiable en:
http://www.japijane.com/

2 de junio de 2008

Taller Des-cubriendo mi Sexualidad.


Próximo Taller: Sábado 12 de Julio.

(De 16.00 a 20.00 hrs.)

Dirigido a: Mujeres (mayores de 18 años) interesadas en trabajar la conexión con su dimensión sensual y erótica.

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Modalidad: Taller Experiencial

Una sesión de 4 hrs. cronológicas ( De 16:00 a 20:00 hrs.)

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Objetivo General

Ofrecer un espacio de auto-conocimiento y desarrollo personal focalizado en el trabajo en torno a la sexualidad de sus participantes desde una perspectiva psicológica, que entiende la sexualidad y su desarrollo como parte integrante y potenciadora de la persona como un todo.

Objetivos Específicos

- Contornear el contacto con los propios deseos y resistencias involucrados con la conexión y construcción del área sexual de los participantes.

- Promover la vivencia sexual de las participantes de una manera saludable y libre de falsas informaciones y mitos, potenciando una mejor aceptación de si mismas y promoviendo un auto concepto adecuado.


Numero de participantes: hasta 15 participantes por taller.

Valor: $17.000 p/p. (Inscripción hasta el 20 de junio 10% descuento).


Inscripciones / Más información:
09-8837866
consulta@centropss.com

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¿Te interesa el taller de sexualidad masculina. Envíanos un correo a consulta@centropss.com

Próxima fecha taller sexualidad masculina: Viernes 11 de Julio. 18.00 a 21.00 hrs.

30 de mayo de 2008

LA INFIDELIDAD

Ps. Andrea Florenzano, Ps. Paula Pérez



“¿…Prometes serle fiel, en la prosperidad y en la pobreza, en salud y en enfermedad, para amarla (o) y respetarla (o) hasta que la muerte los separe?


La palabra pareja viene del latín "pariculam", que a su vez, viene de “par”, que significa “igual” o "dos". “Pareja” sería entendida como un conjunto de dos cosas.Al hablar de una relación de pareja, entendemos entonces que estamos hablando de una relación entre dos personas. Es en esta díada donde se crea un vínculo estrecho y especial, donde empleamos un “nosotros” al nacer la idea de unidad, de ser uno…. el uno para el otro.

En una relación de pareja la confianza en el otro parece ser una piedra angular. Confiar implica una idea de creer en el otro, sentir que se le conoce y que nos conoce, lo que brinda sensación de seguridad, tranquilidad y armonía dentro de una relación.La confianza dentro de una “relación de pareja”, querámoslo o no, dada nuestra inserción en la sociedad occidental actual, va a estar cruzada por la temática de la fidelidad-infidelidad.
Cada pareja maneja dentro de su relación una noción respecto a qué ellos consideran ser fieles. El tema a subrayar aquí es que cada pareja construye esta noción en conjunto para que pueda ser compartida, ya que lo que se entiende por in/fidelidad es particular a esa relación.
El psiquiatra y terapeuta familiar Frank Pitmann, intentando dar luces respecto a qué se puede entender por fidelidad e infidelidad, plantea que la idea de la temática de la in/fidelidad debería reservarse para referirse exlusivamente a una relación sexual fuera de un vínculo monógamo. Sin embargo, nos encontramos con un nuevo problema: qué es lo que entiende cada pareja, y cada miembro de la pareja particular, por relación sexual, pues lo que entendemos por sexo, sexualidad, erótico, sensual, provocativo, etc., también difiere enormemente entre una persona y otra.
Así, según cada pareja, ser infiel puede ser por ejemplo: tener relaciones sexuales con otra persona, salir a cenar con alguien, dar un beso, chatear con un tercero del sexo opuesto, llamar a una línea hot,bajar pornografía en el computador, o simplemente fantasear con otro (a) ajeno a la relación.Sea cual fuere el corte establecido por los miembros respecto a que les resulta in/fiel, el tema primordial acá es que la experiencia de infidelidad dentro de una pareja es vivida como un ataque al cimiento que sostiene la relación: la confianza.
Podríamos pensar en numerosas etiologías de la infidelidad, diversas corrientes de la psicología han teorizado sobre posibles causas. Ahora, en términos generales, puede entenderse que en varias ocasiones la existencia de una infidelidad está dando cuenta de un sistema que está en desequilibrio, sea a nivel de la dinámica de pareja, sea a nivel de dinámica del individuo desde donde la infidelidad gatilla. Es así como una infidelidad puede ser entendida como síntoma que da cuenta que algo no anda bien en la pareja. La infidelidad puede pasar a ser por tanto un medio (finalmente poco efectivo) para negar o evitar esta situación que no anda, pero que final y paradójicamente “reaparece” en el síntoma.
Pittman plantea que existirían diversos tipos de infidelidad:
- La infidelidad accidental: Se refiere al comúnmente llamado “desliz”, “la canita al aire”.
- La infidelidad romántica: Se refiere a la creencia de haber encontrado a una persona maravillosa justo en un momento de crisis personal o crisis del ciclo vital. La relación extramarital sirve como recurso para salir de la monotonía y de la depresión y le permite volver a sentirse vivo (a).
- La infidelidad del mujeriego: *** léase abajo, el artículo de Don Juan y su (s) mujer (es).
-
Sea cual sea el tipo, en la mayoría de los casos está implicada la mentira, el ocultamiento, el cinismo. Primero, o al menos más evidentemente, al “otro” miembro de la pareja, pero muchas veces también a uno mismo. Se viola el sentido de la relación. Al menos el sentido compartido, compartido hasta el momento.
La infidelidad dentro de una relación puede tener diversas implicancias que van desde “hacer la vista gorda” hasta la ruptura de la relación.
Algunas parejas, tras abrir el tema, muchas veces (y luego de un tiempo) deciden darse otra oportunidad, para lo que resuelven, por ejemplo, asistir a un especialista.
Las terapias de pareja son efectivas y pueden tener un buen pronóstico. Aquí el foco está puesto en el restablecimiento del respeto y de la confianza, pero es necesario trabajar previamente el reconocimiento de la responsabilidad individual y el perdón (entre otros).
¿ Cómo generar el espacio para pensar, para preguntar? ¿Qué será entonces lo que está pasando?, ¿Cómo hacerse esta pregunta, pensar esta pregunta antes de actuar? ¿ y si hemos actuado, ahora qué?, ¿Cómo seguir, Qué elegir, Cómo reparar?

No podemos afirmar que se puede llegar a evitar una infidelidad pero sí es claro que existe la posibilidad de que nos movilicemos en pro de mejorar nuestra relación, para lo que es fundamental establecer cierto grado de independencia y autonomía entre los miembros, manteniendo una comunicación efectiva y una escucha empática y renovando cada cierto tiempo los acuerdos y consensos que ambos consideren básicos y necesarios al estar en pareja. -
Volvamos al principio. Retomemos la pareja como una relación entre dos personas. A diferencia de un par de cosas, hablar de dos personas es siempre hablar de mucho.

17 de abril de 2008

ENTREVISTA A BEATRIZ PACHECO: SEXUALIDAD Y BIODANZA



¿Se puede mejorar el disfrute y el placer? ¿Cómo recuperamos o intensificamos el deseo?¿Podemos mejorar nuestra capacidad de entrega?
Para saber cuál es el aporte que nos puede brindar la biodanza en nuestra vida sexual le preguntamos a una experta, Beatriz Pacheco A. quien nos contestó nuestra dudas desde India, en donde se encuentra capacitándose y ofreciendo talleres de diversas temáticas.



LA BIODANZA
El sistema de Biodanza fue creado por Rolando Toro, hace alrededor de 45 años. Surge a partir del principio que plantea que el primer conocimiento del mundo, anterior a la palabra, es el conocimiento por medio del movimiento, propios del cuerpo y sus emociones. La danza es, por lo tanto, un modo de ser-en-el-mundo, la expresión de la unidad orgánica del ser humano con el universo.
La propuesta de biodanza no consiste sólo en danzar, sino en activar, mediante ciertas danzas, potenciales afectivos y de comunicación que nos conecten con nosotros mismos, con el semejante y con la naturaleza. De esta manera, la biodanza propone restaurar en las personas la vinculación originaria a la especie como totalidad biológica.
El sistema de biodanza considera a la danza en el sentido de un movimiento profundo que surge desde lo más entrañable del ser humano. Es movimiento de vida, es ritmo biológico, ritmo del corazón, de la respiración, impulso de vinculación a la especie, es movimiento de intimidad. La búsqueda del despertar de nuestra dormida sensibilidad.
Existe un modo de estar ausente con toda nuestra presencia. En el acto de no mirar, de no escuchar, de no tocar al otro, lo despojamos sutilmente de su identidad. No reconocemos en él/ella a una persona; estamos con él/ella pero lo ignoramos. Esta descalificación, consciente o inconsciente, posee un sentido pavoroso que involucra todas las patologías del ego.
A diferencia de lo anterior, proponemos que lo que necesitamos para vivir es un sentimiento de intimidad, de trascendencia, de vinculación gozosa y de estimulante dicha. Es en estas necesidades, consideradas naturales, que se ha puesto el objetivo de la biodanza, sustentada en el principio que plantea que la consistencia existencial no puede provenir de una ideología, sino de una vivencia en acción.
La finalidad del sistema de biodanza es activar, a través de la danza y ejercicios de comunicación en grupo, profundas vivencias armonizadoras. Definiendo vivencia como una experiencia vivida con gran intensidad por un individuo en un lapso de tiempo “aquí-ahora” y que produce efectos emocionales, cenestésicos y vivenciales. Dicha vivencia suele ser muy placentera, y conlleva una profunda integración y armonización, acompañada habitualmente de una amplificación de la percepción, y con ella de la conciencia.

EFECTOS DE LA BIODANZA SOBRE LA VIVENCIA SEXUAL
Con la biodanza despertamos el el erotismo que, hoy en día está muy reprimidoy perturbado por ideologías doctrinas y prejuicios. En resumen:



Superar la inhibición
Los participantes van perdiendo progresivamente el miedo al contacto. Disminuyen los sentimientos de culpabilidad adquiridos culturalmente. Al superar la inhibición sexual, desaparecen los conflictos neuróticos que tienen su origen en la autorrepresión. Los componentes histéricos de la personalidad tienden a desaparecer rápidamente.
Vencer el miedo a entrar en intimidad
Para muchas personas, el encuentro con extraños es superficial y emocionalmente pobre. A través de los ejercicios, la expresión de las emociones se torna espontánea y sincera. La capacidad de entrar en relaciones más profundas mejora notablemente.
Tomar contacto con el propio cuerpo
Un gran porcentaje de personas no siente su cuerpo, salvo cuando aparece el dolor. Es muy importante tomar contacto con el placer cenestésico y sentir al cuerpo como fuente de placer. Capacidad de proporcionar placer
Los ejercicios de Biodanza capacitan a las personas para ser fuentes de placer para otros. Mejora la calidad de las caricias y la adaptación sexual, debido a la fluidez y al feed-back adquiridos en Biodanza.
Descubrimiento de la propia identidad sexual
Los participantes de Biodanza descubren su propia identidad sexual a través de los ejercicios de encuentro y grupos compactos, esto significa que cada uno entra en contacto con sus afinidades personales eróticas y no es movilizado por la ambigüedad de las atracciones.
Superar las dificultades de rapport erótico
Las personas se tornan más abiertas y disponibles a experiencias eróticas.
Desarrollo global de la capacidad sexual
El rendimiento sexual aumenta en intensidad y frecuencia. Los órganos genitales se vigorizan por la estimulación emocional y vivencias de la línea sexual, con todas sus consecuencias endocrinas para la salud y para la intensidad del placer. Las crisis de impotencia y de frigidez tienden a desaparecer.


Beatriz Pacheco Araneda. Psicóloga con especialidad en Clínica (U. Central), Profesora de Biodanza (formada por Rolando Toro). Facilitadora en Desarrollo Personal, (Esalen Sur). Diplomado en Sexualidad Humana. Diplomado en Terapia Gestalt-Integrativa. Formación en Constelaciones Familiares y Terapia Floral. Certificada en diversas Terapias Meditativas y entrenada en Tantra por la Multiversity del Osho International Meditation Resort.


13 de abril de 2008

DISMINUCION DEL DESEO SEXUAL




Las disfunciones sexuales en la actualidad, son causa y/o efecto de insatisfacción para un alto porcentaje de la población. La presencia de una alteración o incomodidad en la vida sexual de las parejas, propicia grandes perturbaciones no sólo de orden relacional, sino que también de orden personal. Como consecuencia de esto, la psicología toma un rol protagónico en cuanto al descubrimiento de causas, sintomatología, efectos y consecuencias, así como también, en la prevención y tratamiento de las alteraciones en el campo de la sexualidad.
Una de las disfunciones más comunes en la población femenina es la relacionada con la disminución del deseo sexual (o deseo sexual hipoactivo). La presencia de esta disfunción implica una disminución de fantasías, intereses, encuentros, e ideas de carácter sexual que causa malestar psíquico tanto a nivel subjetivo, como intersubjetivo (DSMIV, CIE10). Pareciera ser que se nos hace más fácil pensar que a las mujeres les disminuye el deseo sexual, sin pensar que el hombre puede ser capaz de evitar o rechazar una propuesta de encuentro sexual porque no tiene “deseo”; pero cada vez se está haciendo más frecuente este motivo de consulta de parte de los varones. Es muy difícil identificar un único elemento como determinante de la disminución del deseo sexual, debido a su multicausalidad, en donde se involucran factores orgánicos, psicológicos, sociales, relacionales, educativos y evolutivos. Es innegable que el ritmo de vida que llevamos hoy en día contribuye de alguna manera al aumento de casos de personas con trastornos en el deseo. La gran cantidad de demandas que enfrentamos diariamente influyen tanto en el ámbito físico como en el psicológico. Al acumular tensión se produce un bloqueo de la capacidad de disfrutar del placer y del dejarse llevar por las sensaciones, por el momento y por la vivencia sexual. Existen diversas teorías psicológicas que explicarían la disminución del deseo:
- Derivaría de un desequilibrio dentro de la relación de pareja, que se mantendría y perpetuaría cuando están en juego dificultades en la comunicación de la pareja, ciertas pautas disfuncionales y dificultades del rol de género. (Corriente sistémica) - Constituiría principalmente un problema de coordinación a nivel personal entre los niveles fisiológicos, cognitivos y afectivos; o un problema de sincronización entre la sexualidad de uno y otro miembro de la pareja. (Verhulst y Herman). - Derivaría de factores influyentes como la ansiedad, la cólera, la culpabilidad, y la reacción ante posibles traumas sexuales (Mc Carthy). - Se originaría producto de cuatro causas como son la historia de aprendizaje (experiencias de niñez, modelos, fuentes de información, actitud de los padres hacia el tema de la sexualidad), factores físicos, factores de relación (papel del síntoma en la relación global de la pareja), y factores cognitivos (papel del nivel de conocimiento del individuo sobre la sexualidad, y de sus actitudes, creencias y pensamientos en la disfunción sexual) (LoPiccolo y Friedman).
- Se originaría, según Kaplan, porque la libido seria activamente, aunque de manera inconsciente e involuntaria, suprimida, lo que tiene sus raíces a la base de un conflicto intrapsíquico. Muchos pacientes tenderían a suprimir su deseo por medio de la evocación de pensamientos negativos, o por dejar entrometerse espontáneamente pensamientos no sexuales cuando tienen algún tipo de oportunidad sexual. Estos pensamientos funcionan del modo contrario a como funcionan las fantasías sexuales que son usadas para aumentar el deseo sexual. - Se provocaría por la existencia de una ansiedad frente al desempeño. En estos casos, el temor que puede existir frente al hecho de llegar a “fracasar” durante el acto sexual es el factor determinante, pensando en que el acto sexual sería para ellos es “medible” en términos de reconocimiento y de rendimiento. El miedo de no poder complacer y satisfacer a una mujer (o a un hombre), o bien el temor en los hombres a eyacular anticipadamente actúa como una profecía auto-cumplida. (Kaplan) - La existencia de algún tipo de sentimiento de culpa acerca del sexo y del placer también es una causa. (Kaplan)
Por último, se plantea otro posible origen en un miedo inconsciente a la intimidad y al éxito de la relación de pareja. Estas personas no le tienen miedo al placer erótico per se, su miedo inconsciente está dirigido fundamentalmente a cualquier tipo de compromiso íntimo, por lo que frente a relaciones en donde han alcanzado cierto nivel de cercanía y compromiso, realizan la misma operación de evocación de pensamientos negativos. Acá podemos pensar que este miedo a la entrega implica posiblemente también temores tales como temor a la pareja, a ser atrapados, a enamorarse y a perder la libertad, siendo probable encontrarse en algunos de estos casos con personas con un superyó muy rígido que los haga frenarse frente a la posibilidad de perder el control.